Crónica: taller de Astronomía en Cabo de Gata

Tras múltiples sesiones de observación y algunas charlas temáticas sobre distintos temas relacionados con la astronomía, desde Turismo Astronómico y El Nido del Astrónomo nos decidimos a organizar algo “más grande”, y lanzamos el primer taller de astronomía, que decidimos hacer en los limpios cielos de Cabo de Gata, en el hotel de la Naturaleza en Rodalquilar. La idea era aunar un fin de semana de ocio en un lugar paradisíaco con unas jornadas de aprendizaje centradas en la astronomía, de manera que nos parecía una manera original y amena de pasar un buen fin de semana. Efectivamente, las nubes no pudieron impedir que disfrutáramos de esos tres días.

El viernes dio comienzo el taller con una charla introductoria acerca de los orígenes de la astronomía y su cambio a través de la historia, haciendo hincapié en las maravillas que hemos descubierto a lo largo de estos últimos siglos. Posteriormente fue el momento de situarnos en este gran universo que poblamos, aprendiendo algunas nociones de geografía celeste: nuestro lugar en el cosmos, un viaje hacia escalas cada vez mayores, comenzando en las inmediaciones de nuestro planeta y terminando en la inmensa maraña que es el universo a gran escala, plagado de miles de millones de galaxias que se disponen formando una red cósmica. No pudimos realizar la observación prevista por culpa de las nubes, aunque pudimos aprovechar unos claros antes de la cena para contemplar a Venus (una imagen idéntica a la que vio en su día Galileo), la famosa Nebulosa de Orión y algunos cúmulos estelares como M35. Tras una copiosa cena, en la que intercambiamos mil y una opiniones acerca de todos los temas habidos y por hablar (saltando de la astronomía a la historia, del cambio climático a los viajes en globo, la filosofía, la mente humana y tantos otros temas que nos distrajeron del deseo de observar el firmamento. No obstante, una charla a la luz de una bonita chimenea puso el broche final a la primera noche.

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Sigue todo el artículo en “EL NIDO DEL ASTRÓNOMO”. Por Miguel Ángel Pugnaire Sáez. Pincha.